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Concéntrese en LA PALABRA, no en las palabras

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No insista... ¡Persista en la visión!

Todos conocemos a alguien que es tan, pero tan insistente, que resulta fastidioso. Hay hijos que a punta de insistencia, pretenden conseguir lo que quieren. Hay padres que insistiendo, a lo que denominamos cantaleta, buscan corregir a sus hijos y formarlos solo con insistir en lo mismo. El diccionario define insistir como repetir la súplica o petición, reiteradamente. Otra definición es apretar o urgir la pronta ejecución de algo. Ahora apliquemos estas definiciones desde la perspectiva de la oración: repetir la súplica o petición (no concentrarnos en Dios) o utilizar la oración para apretar o urgir la ejecución de algo. ¿Y a quién le urge ese que usa la oración para insistir? Pues a Dios. Ahora quiero invitarlo a que recuerde a alguien insistente… ¿Ya lo hizo? Seguramente coincidirá conmigo en que es un martirio. Muchas veces, los cristianos vemos la oración como un largo momento de insistencia, al punto de convertirla en un pliego de peticiones que se repite una y otra vez. E...

No son nuestras fuerzas

Uno de los grandes problemas de nuestra naturaleza humana radica en creer y confiar en nuestras propias fuerzas. Es más: la Biblia tiene una historia fascinante que describe aquella confianza que se convierte en algo superior al orgullo. El relato tiene que ver con Senaquerib, rey de los asirios y Ezequías, rey de Judá. En un momento dado Senaquerib resolvió invadir a Judá. Entonces, en respuesta, Ezequías tomó una serie de medidas para enfrentar la amenaza de los asirios. Lo primero que hizo fue reunirse con sus consejeros con quienes decidió cerrar las fuentes de agua de Jerusalén.   Pero no se quedó ahí: con mucho ánimo reconstruyó los muros caídos, levantó otro muro y elaboró mucho más armamento para su ejército. ( 2 Crónicas 32:5 ) Lo anterior muestra que ante la amenaza de los asirios, Ezequías se preparó e hizo todo lo que le correspondía como rey. Primero buscó consejo y consenso para la defensa. Luego cortó los suministros para sus enemigos, reforzó los muros de...

Recomendaciones para el matrimonio cristiano

(Extractos tomados de la Biblia Reina Valera 60 y/o 95) 1. PARA LOS ESPOSOS AMAR CON UNA ENTREGA TOTAL Ef. 5: 25 y 26. 25 Maridos: Amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra SUSTENTAR Y CUIDAR Ef. 5: 28 y 29. 28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama, 29pues nadie odió jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como también Cristo a la iglesia. Ef. 5: 31, 32 y 33. 31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio, pero yo me refiero a Cristo y a la iglesia. 33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido. NO SER ÁSPEROS Col. 3: 19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. DAR EL HONOR QUE CORRESPONDE...